viernes, 23 de abril de 2010

Cuando no estuviste

Un sillón blanco que acompaña la soledad y un televisor que parlotea sin decir nada. Los pasos que se dejan oir nunca entran y la puerta entreabierta no deja ver más que un pasillo y jamás se abre del todo para dejar pasar a quien uno espera. Solo te rodea la culpa de no haber estado antes alli, solo unos minutos antes.
Si la ciudad no te hubiera intentado fagocitar con su hambre de escándalo,  si hubieras podido desplegar tu alas sobre las calles de furia, ahora no te sentirías asi. Ya la noche te habia resultado difícil, estando donde el deber mandaba pero donde aún asi te sentías ausente. ¿Por qué los dioses repartían tan mal sus cartas?
El tiempo pasa y te acorrala con temores. ¿Ya no debería estar regresando? Una sombra del pasado se asoma por la puerta y ya no estás tan sola pero aún asi los miedos no razonados te rondan. Hasta que al fin ves que ya vuelve, con su pulgar en alto y sonriente pese a todo. Tus miedos hacen ¡plop! en el aire,  se ve que los dioses  barajaron de vuelta y el juego otra vez comienza, esta vez con el as de espada en su mano y con una flor en tu ojal.

viernes, 16 de abril de 2010

Escala de grises

Abrumada por la lluvia, vuelvo a casa. Son las 8 de la mañana, el colectivo no hace el recorrido de siempre y comenzamos a transitar la Costanera Norte. La bruma gris todo lo envuelve, el río es de un gris metálico.
Se hace difícil ver la línea de horizonte, el cielo tiene apenas un tono más oscuro y en el aire los gotas de agua parecen que están suspendidas, que no van a terminar de caer nunca. Los farolitos entregan retazos amarillos  que rasgan la cortina, mientras Cerati canta "Tanto pediste retener / ese momento de placer" y descubro que eso es lo que yo quiero. Quiero retener este instante y eso es lo que estoy haciendo, sin cámara a mano, estoy fotografiando con palabras mi momento de placer.

lunes, 12 de abril de 2010

Sincretismo digital

¿Alguien alguna vez se preguntó adonde van los archivos que se borran de una PC? ¿Quedan dando vueltas dentro del CPU en forma de vaya a saber que partículas? No lo creo, pero:  ¿hay vida más allá del disco rígido?

Sí sabemos que hay otros mundos, como el pen drive, stick memory, CD, DVD y tantos otros que iremos descubriendo con el tiempo.  Lo bueno es saber que en ellos las condiciones para que nuestros archivos vivan son tan ideales como las del disco rígido.

Pero volviendo al principio, quiero decirles que se supo de gente que pudo reecontrarse con viejos archivos borrados a través del Juego del Mouse, pero esa práctica, que se llama "archivismo",  a mi me da miedo. Prefiero despedirme de ellos para siempre, sabiendo que en su existencia sus buenos servicios me habrán prestado y que ahora es tiempo de soltarles la mano, para que al fin puedan descansar sus bytes en paz.

viernes, 9 de abril de 2010

No estamos solos

La soledad es un estado no muy bien visto por la humanidad. Grandes melancolías se le achacan, vidas opacas la arrastran resignadas. Ya sabemos que el hombre es gregario por naturaleza y de los otros se nutre de compañía, de solidaridad, de otras miradas.
Es por ello que cuesta comprender por qué en los últimos tiempos nos manejamos por la urbe como si estuvieramos solos, completamente solos en la tierra.
Caminamos apuradisimos, sin cederle el paso a nadie porque en realidad no los estamos viendo. Cuando vamos a entrar a algún edificio, ignoramos al que está saliendo. En un servicio público no vemos a las mujeres embarazadas, a los discapacitados, a los ancianos y a padres con bebés aupados, ya que parecen no estar ahi . Y hasta los antiguamente llamados caballeros entran en una loca carrera por alcanzar un asiento. Hablamos con voz altisonante por nuestro teléfonos móviles y algunos automovilistas pasean por las calles a cualquier hora escuchando música con sonidos saturados, invadiendo los oídos de los demás, con una mezcla paradójica de exhibicionismo y de negación de la presencia del otro. Vecinos de edificios de departamentos que sienten que en esos 12 pisos vive ellos solos. Dirigentes elegidos por los ciudadanos que solo oyen su llamado interior al poder. Conversaciones que parecen ser "una lucha por ver quién interrumpe a quién", como bien dijo el periodista italiano Leo Longanesi.
No nos escuchamos más. Hasta pareceríamos disfrutar de estar solos. Pero eso sería terrible.
Lo mostraron metafóricamente en un capítulo de la vieja serie "Dimensión Desconocida" y lo relató Ray Bradbury en "Crónicas Marcianas".  Esos mundos solo quedarían en la imaginación del  guionista y del viejo escritor si solo ampliáramos un poco más nuestro radio de visión y audición.
Perdón, pero debo dejar la escritura porque otra vez está sonando el teléfono, interrumpiendo malsanamente mi tranquila soledad hogareña.